lunes, 21 de abril de 2014

La Tierra, a vista de satélite.





1. Delta del Ebro (España). En el centro de la imagen aparece Deltebre, el principal núcleo urbano. El Ebro es el río más caudaloso de España. Con más de 900 kilómetros de longitud, termina su curso en el Mediterráneo con un vasto delta que se introduce en el mar. Los aluviones abundantes y un sistema ingenioso de canales de riego favorecen los cultivos de arroz, especialmente la producción del famoso arroz bomba. El parque natural del delta del Ebro, creado en 1983, comprende 7.802 hectáreas y constituye la zona húmeda más importante de Cataluña.
Astrium (Fundación GoodPlanet / Lunwerg)


2. El río Senegal, entre Mauritania y Senegal.
Astrium (Fundación GoodPlanet / Lunwerg)

  

3. El río Detroit (EEUU) entre los lagos St. Clair al norte y Eire al Sur.
A la izquierda se puede ver la cuadrícula urbana de Detroit; enfrente la zona agrícola en torno a la ciudad canadiense de Windsor.
Astrium (Fundación GoodPlanet / Lunwerg)




4. Louisiana (EEUU).
Dos meses después de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, la NASA presentó esta imagen de la marea negra en el delta del Misisipi. El rojo muestra la cobertura vegetal, que contrasta con los tonos blancos y azules que representan las aguas. Las manchas de petróleo aumentan la reflexión en la superficie, por lo que aparecen en un blanco más claro. Como puede comprobarse, la contaminación de hidrocarburos penetra en las zonas cenagosas del delta, ricas en biodiversidad.
Nasa (Fundación GoodPlanet / Lunwerg)



5. Desembocadura del Río Lena, en Siberia (Rusia).
Con 4.400 kilómetros de longitud, el río Lena es uno de los más anchos del mundo. La reserva natural del delta del Lena, importante refugio para numerosas especies salvajes de Siberia, es uno de los medios salvajes protegidos más extensos de Rusia. La vegetación aparece aquí en verde, las zonas de arena en rosa y el agua en azul malva. La tundra del delta, helada durante los siete meses de invierno que conoce la región, se transforma en zona húmeda exuberante en verano.
Astrium (Fundación GoodPlanet / Lunwerg) 


 



EL ROBOT LUNAR CHINO CONEJO DE JADE SE REACTIVA TRAS 15 DÍAS DE SIESTA.


 
La pantalla gigante del Centro de Control Aeroespacial de Pekín muestra una foto del robot de exploración Yutu. / REUTERS 

El aparato alunizó el pasado 14 de diciembre a bordo de la sonda Chang E3.

Ambas máquinas han estado apagadas para resistir la noche de 180 grados bajo cero.

Yutu ha despertado. El primer robot de exploración chino en la luna, que aterrizó a bordo de la sonda Chang E 3 el pasado 14 de diciembre, estuvo apagado durante las últimas dos semanas para poder resistir los -180ºC de noche lunar, ha informado este lunes la prensa oficial china. La noche lunar dura 14 días terrestres, y durante ese tiempo la cara oculta del satélite no recibe un rayo de sol. Esta energía es necesaria para alimentar al robot.
La máquina, cuyo nombre significa Conejo de Jade, se reactivó a las 5.09 (hora local) del pasado sábado. Realizó varias operaciones de puesta a punto y ha vuelto a trabajar de forma normal, según el Centro de Control Espacial de Pekín, responsable de la misión. La sonda lunar Chang E 3, que permaneció apagada durante el mismo tiempo y por las mismas razones, también ha despertado y realiza trabajos de exploración, aunque a diferencia del Yutu permanece en el mismo lugar sin moverse.
Uno de los objetivos de la misión es recoger muestras de roca lunar para estudiarlas, además de examinar la geología lunar y buscar recursos naturales. El Conejo de Jade tiene cámaras y un brazo articulado para llevar a cabo excavaciones, y trabajará durante tres meses. La Chang E 3 permanecerá activa un año.
El Conejo de Jade empezó a desplazarse por la luna pocas horas después de alunizar en diciembre pasado. Solo tres países han enviado robots exploradores con capacidad de desplazamiento a la luna: la Unión Soviética, EE UU y China. Y solo la Unión Soviética, hasta la llegada del Yutu, había desplegado robots de control remoto desde la tierra. El último programa de este tipo, antes de la misión del Yutu, fue el soviético Lunokhod 2, que alunizó en 1973. China pretende enviar un otro robot explorador en 2017, según la agencia Reuters.
Ilustración de la misión Chang E3 en la Luna.


LA NAVE ‘ROSETTA’ SE DESPIERTA


 Ilustración de un sobrevuelo de la sonda espacial 'Rosetta' de un pequeño cuerpo del Sistema Solar / ESA/AOES MEDIALAB


La sonda llevaba 31 meses en hibernación viajando por el Sistema Solar hacia un cometa. Llegará en agosto y colocará un módulo en la superficie del núcleo.

Una radioseñal recibida del espacio disparó ayer el entusiasmo de los responsables de la misión espacial Rosetta, una nave europea que partió de la Tierra hace casi nueve años y que llevaba los últimos 31 meses en hibernación, es decir, con casi todos los sistemas apagados para ahorrar combustible y costes de operación. La señal, enviada por la sonda desde una distancia de 807 millones de kilómetros, indicó que se había despertado según el plan que había quedado grabado en el ordenador de a bordo el 8 de junio de 2011. Se esperaba ese contacto a partir de las 18.30 (hora peninsular) pero tardó casi una hora más, “la hora más larga de mi vida”, dijo un responsable de la misión tras la tensísima espera en el centro de control de la Agencia Europea del Espacio (ESA), en Darmstadt (Alemania). Ahora habrá que verificar el funcionamiento de todos los sistemas y equipos científicos de la Rosettay preparar su llegada al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko en agosto. Todavía le quedan nueve millones de kilómetros.
Será la primera nave en acercarse a un cometa, depositar en la superficie de su núcleo una sonda y acompañarlo en su aproximación al Sol. Está previsto que la misión, con un coste de unos mil millones de euros, termine en diciembre de 2015. La nave partió de la Tierra en marzo de 2004. “Ahora tenemos despierto nuestro perseguidor de cometas. Con Rosetta llevamos la exploración de cometas a un nuevo nivel”, declaró ayer el astrónomo Álvaro Giménez, director del programa científico y de exploración robótica de la ESA.
El despertador de Rosetta se había fijado para las 11.00 (hora peninsular), pero la primera señal de “estoy despierta” iba a tardar varias horas en llegar. Primero porque las radioseñales enviadas desde 807 millones de kilómetro y viajando a la velocidad de la luz (casi 300.000 kilómetros por segundo en el vacío), tardan 45 minutos en llegar a las antenas de recepción de la Tierra. Pero además, porque estaba programada toda una secuencia de pasos a seguir en la nave antes de retomar el contacto con el centro de control interrumpido hace más de dos años. Rosetta ayer tuvo que calentar y activar el dispositivo de seguimiento de estrellas para situarse, encender los propulsores para facilitar su orientación correcta, activar el transmisor y apuntar la antena principal hacia la Tierra. Captaron ayer la primera señal las grandes antenas de la NASA situada en Goldstone (California) y Camberra (Australia). Eran las 19.18 (hora peninsular) e inmediatamente se confirmó la recepción en el centro de control de Darmstadt (ESOC). “Ahora tenemos por delante unos meses muy ajetreados para preparar la sonda y sus instrumentos para los retos operacionales que exige el estudio de cerca, prolongado, de un cometa del que, hasta ahora, sabemos muy poco”, señaló Andrea Accomazzo, jefe de operaciones de la misión.
La nave, con una masa de casi tres toneladas, mide 2,8x2,1x2 metros, con dos paneles solares de 14 metros de largo cada uno, y lleva 21 aparatos científicos.
A partir de mayo, la Rosetta empezará a fotografiar el 67P/Churyumov-Gerasimenko desde unos dos millones de kilómetros de distancia. Luego tomará datos de la superficie del núcleo, su gravedad, masa, forma y atmósfera. Con esa información, los científicos e ingenieros de la misión podrán seleccionar un buen lugar para el descenso controlado (previsto para noviembre de este año) de la sonda Philae, un artefacto de unos cien kilos, con cámaras y equipos de análisis, que utilizará unos arpones para fijarse allí al suelo y evitar el rebote que la sacaría de nuevo al espacio dada la escasa atracción gravitatoria del núcleo cometario, una bola de hielo sucio de unos cuatro kilómetros de diámetro.
La misión fue bautizada en honor de la piedra de Rosetta, descubierta en 1799, que permitió a los historiadores descifrar los misteriosos jeroglíficos del antiguo Egipto. “Si la piedra de Rosetta proporcionó la llave para conocer aquella civilización del pasado, la misión Rosetta permitirá a los científicos desentrañar los misterios de los más antiguos bloques de construcción del Sistema Solar: los cometas”, señala la ESA. Philae toma el nombre de la isla en la región del Nilo donde se descubrió un obelisco que proporcionó las pistas finales para descifrar los jeroglíficos.
“La composición de los cometas refleja la composición de la nebulosa presolar en la que se formaron el Sol y los planetas hace más 4.600 millones de años”, señala la ESA. De ahí el interés de los científicos por estos objetos celestes. “Las misiones espaciales a cometas que se han realizado hasta ahora han sido sobrevuelos que han captado momentos concretos de la vida de estos tesoros helados”, explicó ayer Matt Taylor, jefe científico de la misión. “Con Rosetta haremos el seguimiento de la evolución de un cometa durante más de un año, lo que nos dará un conocimiento único sobre el comportamiento del objeto y, en última instancia, nos permitirá descifrar su papel en la formación del Sistema Solar”, añadió. El 67P/Churyumov-Gerasimenko alcanzará su punto de máxima aproximación al Sol el 13 de agosto de 2015 y la nave espacial europea lo acompañará todavía unos meses, a medida que vaya perdiendo actividad al alejarse de la estrella.

Una ruta intrincada

La misión Rosetta no arrancó con buen pie. Tras una década de diseño, desarrollo y construcción de la sonda, se había fijado su lanzamiento para enero de 2003. Su objetivo entonces era el cometa 46P/Wirtanen. Pero los fallos registrados poco antes en los cohetes Ariane 5 del tipo del elegido para enviar al espacio al cazador de cometas impusieron un retraso de la partida que acabó siendo de más de un año, lo que obligó, debido a la dinámica orbital, a rediseñar la ruta. El Wirtanen no estaba ya al alcance de Rosetta, y los científicos e ingenieros eligieron como alternativa el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, descubierto en 1969, al que está llegando ahora. El lanzamiento finalmente se realizó el 2 de marzo de 2004.
El ingeniero aeronáutico español Miguel Belló-Mora, gran especialista en mecánica orbital, con su equipo, diseñó para la ESA la trayectoria de Rosetta a Wirtanen, primero, y luego a 67P/Churyumov-Gerasimenko. “La mecánica orbital consiste en definir la trayectoria y calcular las maniobras necesarias para llegar a destino con el mínimo combustible, y utilizando, en casos como Rosetta, la atracción gravitatoria de los cuerpos del Sistema Solar para irse impulsando; por eso es tan largo el viaje”, explica Belló-Mora, director de la empresa espacial Elecnor-Deimos.
Cuando se renunció a Wirtanen, estos mismos ingenieros prepararon un catálogo de posibles cometas alternativos como objetivo de la misión teniendo en cuenta la duración del viaje y la masa de la sonda espacial; sobre ese catálogo, los científicos eligieron el cometa más interesante. “Es como jugar en una mesa de billar, pero con las bolas en movimiento: si tienes diseñada una carambola y no aprovechas el tiro, las bolas cambian de posición y tienes que diseñar otra jugada”, añade Belló-Mora.
En ese dinámico billar, Rosetta ha pasado tres veces cerca de la Tierra (en 2005, 2007 y 2009) y una vez cerca de Marte (en 2007). Pasó junto al asteroide Steins en septiembre de 2008 y junto al Lutetia en julio de 2010, haciendo observaciones. En total, 6.000 millones de kilómetros de recorrido.
El 8 de junio de 2011 la nave fue puesta en hibernación con el ordenador programado para la reactivación el 20 de enero de 2014. Ha sido un éxito.


Desmontando el (tan esperado) sueño espacial de Richard Branson



Richard Branson, en uno de sus tantos anuncios fallido del lanzamiento de Virgin Galactic. / Getty Images


Una biografía lanzada el lunes asegura que Virgin Galactic nunca volará al espacio con turistas
Según su autor, sus cohetes no pueden "ni mantenerse 20 segundos en la atmósfera terrestre”
Después de siete años de retrasos, ¿es posible creer que Richard Branson conseguirá enviar finalmente a turistas al espacio? Esa es una de las polémicas preguntas que se hace el no menos polémico periodista Tom Bower, que este lunes publica en Reino Unido la biografía no autorizada Branson: Behind the mask. Bower, a quien el magnate de Virgin ya denunció una vez por libelo, aunque sin éxito, cuestiona la capacidad del empresario para convertir en realidad un sueño en el que ha embarcado a docenas de celebridades y multimillonarios como Leonardo di Caprio, Justin Bieber o Angelina Jolie, que ya le han dejado casi 60 millones de euros en fianzas para asegurar su asiento en los primeros viajes de un cohete que lleva retrasando su partida desde 2007.
“Viajaré vestido de Santa Claus” dijo Branson a mediados de 2013, cuando anunció que todo estaba casi listo y que él mismo estrenaría el día de navidad los viajes de su empresa, Virgin Galactic, acompañado de sus dos hijos pequeños. El pasado otoño tuvo que anunciar el enésimo retraso: esta vez la partida se estableció para otoño de 2014.
Sin embargo, según Bower, la tecnología en la que está trabajando el equipo de Branson aún está a años luz de llegar a despegar. “Virgin Galactic corre el riesgo de convertirse en un elefante blanco”, ironiza Bower en el libro en referencia a una empresa en la que el exitoso emprendedor británico ha invertido muchos millones de su propio bolsillo y cuyos cohetes en pruebas, que define como “primitivos”, no han sido capaces más que de “mantenerse durante 20 segundos en la atmósfera terrestre”.
Además, según los expertos, es muy difícil que la Federal Aviation Agency (la agencia federal de aviación) de Estados Unidos le conceda a los cohetes de Branson la licencia para poder volar con pasajeros. “Hacen falta muchos vuelos exitosos para que la FAA conceda esa licencia”, declaraba recientemente un ingeniero aeronáutico citado en el diario The Sunday Times, que el domingo adelantaba la información sobre el libro.
Entre otras cosas Bower sostiene que el principal rival de Branson en la carrera espacial comercial, el también multimillonario Elon Musk, propietario de PayPal, ya ha lanzado varios cohetes que han sido capaces de girar en órbita alrededor de la tierra, cosa que el magnate británico aún no habría conseguido.
“Nuestro calendario siempre ha estado motivado por hacer las cosas bien, no deprisa” afirmaba en el citado periódico un portavoz de Virgin Galactic.
                                                           
No es la primera vez que Bower ataca a Branson. Ya lo hizo en el libro Branson, publicado en 2008 y por el que el empresario lo denunció sin éxito. Además, el periodista, que se llevó un premio en 2003 por sus investigaciones sobre la corrupción en el fútbol británico, también es conocido por airear los trapos sucios de otros personajes, entre los que se cuentan Bernie Ecclestone, Simon Cowell y hasta Gordon Brown.